Raíces: el poder inspirador del liderazgo femenino desde Galicia

Raíces: el poder inspirador del liderazgo femenino desde Galicia

El liderazgo no se impone: se construye. Con trabajo, con coherencia y con la determinación de quien convierte la adversidad en impulso. Eso fue lo que dejaron claro las siete mujeres que protagonizaron Raíces, un foro de liderazgo femenino que trascendió las etiquetas para hablar de propósito, vulnerabilidad y fuerza interior. Historias reales que demostraron que comunicar también es liderar.

Detrás de cada logro hay una historia de resistencia. Las protagonistas de Raíces enfrentaron crisis, enfermedades o techos de cristal con una misma actitud: avanzar. Mercedes Porro, directora de estrategia de KIABI para España y Portugal, destiló valentía, talante y convicción para encarar cada reto. Virginia Pozo, fundadora de Coosi, levantó su empresa en plena recesión (“difícil no significa imposible”). Eva Díaz, hoy directiva en Google, superó un trastorno alimentario y años siendo “la única mujer en la mesa”. Fátima Doñoro, responsable de marketing en TAG Heuer (LVMH), redefinió su carrera tras el vértigo de la maternidad. Todas comparten un mismo aprendizaje: la resiliencia no es heroísmo, es método.

Las raíces fueron el hilo invisible que unió sus trayectorias. Dora Casal, directora ejecutiva de Roberto Verino, creció en la Galicia rural, aprendiendo el valor del esfuerzo. María Eugenia Carbonell, de Amazon Web Services, vuelve siempre “al suelo firme” donde recarga energía. Daniela Goicoechea, fundadora de Brandcrops, reivindica su doble herencia venezolana y española. En todas ellas, la identidad no limita: orienta. El origen no es pasado, es brújula. Esa conexión con lo esencial da perspectiva y autenticidad a su manera de liderar.

Mujeres referentes en Raíces, Vigo,
Mujeres referentes en Raíces, Vigo,

Liderazgo femenino en Raíces

El foro también evidenció que el liderazgo femenino sigue abriéndose paso en entornos desiguales. Eva recordó reuniones en las que era la única mujer y Casal transformó los prejuicios en determinación. Ninguna buscó encajar: cambiaron el marco. Su forma de liderar no se basa en ocupar espacio, sino en crear uno nuevo, más colaborativo y humano.

Conciliar fue otro tema clave. Lejos de entender la maternidad como un freno, las ponentes la describieron como una reordenación necesaria. Doñoro habló del “shock” inicial y del tiempo que se necesita para equilibrar sin dejar de avanzar; Casal defiende que su agenda empieza siempre por el tiempo con sus hijos. El mensaje fue claro: el equilibrio no se encuentra, se construye. Conciliar es también una forma de liderazgo.

Todas coincidieron en que nadie llega solo. Detrás de cada trayectoria hay mentores, equipos y parejas que sostienen y acompañan. Pozo dedica sus premios a su equipo —mayoritariamente femenino— y nos recuerda que lo difícil no es imposible. Rubel agradece a quienes apostaron por su talento. Todas reivindican la curiosidad y el aprendizaje continuo como motores de crecimiento: aprender, desaprender y volver a empezar.

Público asistente a Raíces en Vigo.
Público asistente a Raíces en Vigo.

“Raíces” dejó algo más que testimonios: dejó trayectorias. Cada intervención fue una lección de comunicación con propósito, una historia bien contada desde la verdad. Porque liderar también es saber narrar —con emoción, con intención y con coherencia— lo que nos ha traído hasta aquí. Ahí empieza el liderazgo que deja huella. @mmartinez__

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  • comunicación

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